La parrilla
cuando tengo algo qué decir...

Dicen por ahí, que los parrilleros nacen y los cocineros se hacen, esto lo propone y dice el mismísimo Brillat-Savarin en su libro Fisiología del gusto. La verdad lo plantea una persona muy autorizada para engendrar un culto al parrillero neto y nato. Nosotros los cocineros nos entrenamos con pautas, repeticiones, ensayos, y al final, asimilamos y las hacemos en cierta medida mecánicas, el cocinero efectúa un ejercicio de civilización, donde juega la química, la física y la estética, somos metódicos y colectivos en la búsqueda de armas y mezcla de sabores que al final, hacen una armonía.
